Queridos diocesanos:
Con el buen sabor de la Visita del Papa a Santiago y a Barcelona y de la peregrinación de la Cruz de las JMJ por nuestra diócesis, os anuncio una nueva convocatoria, esta vez viene pedida por el calendario. Se trata del comienzo del Año litúrgico con la primeras Vísperas del Domingo I de Adviento en la tarde del día 27 de noviembre. La Iglesia nos prepara para el advenimiento del Reinado de Dios. Es lo que pedimos incesantemente en la oración del Padrenuestro: "venga a nosotros tu reino". Esta petición no quiere decir que ese Reino no haya comenzado ya, porque desde el nacimiento de Cristo según la carne, el Adviento está en plena realización y seguirá estándolo hasta la consumación de los siglos.
Por eso, al comienzo de cada Año litúrgico, la Iglesia evoca la primera venida del Señor en nuestra carne cuando nació en Belén, leyendo lo que anunciaron los profetas bíblicos y lo que narraron los evangelistas. Pero a la vez nos recuerda que Jesucristo volverá al final de la historia humana para consumar la obra de sus seguidores presentándosela al Padre. Será el último acto del Buen Pastor que reúne a todo su rebaño para separar, como Él mismo advirtió, las ovejas de las cabras e introducir en la felicidad eterna a los que han sido fieles y apartar definitivamente de la salvación a los que rechazaron su palabra. Todo esto nos será presentado en las lecturas de la Palabra de Dios de los domingos y de los días entre semana como un aviso o llamada para que aprovechemos esta vida manteniéndonos vigilantes y tratando de que el pecado no se adueñe de nosotros y nos sorprenda la muerte en una situación de enemistad y de alejamiento de Dios. En este sentido el Adviento es tiempo de conversión y de volver al redil del Buen Pastor mediante la práctica de los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía.
No perdamos el tiempo. Nos apremia la voz del Buen Pastor que nos llama y avisa, esa voz que en este curso pastoral nos hemos comprometido a escuchar más intensamente. El domingo I de Adviento resonará en todas las iglesias esa voz transmitida por el Apóstol San Pablo: “Daos cuenta del momento en que vivís; ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora la salvación está más cerca… La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz”.
Pero este año el Adviento se inaugurará con la celebración de las I Vísperas seguidas de Adoración eucarística en todas las catedrales y en incontables parroquias en unión con el Papa Benedicto XVI, que lo hará a su vez en la Basílica de San Pedro. En León lo haremos en la S.I. Catedral a las siete de la tarde. El Papa nos ha convocado para agradecer al Señor que en Navidad, “con el don total de sí mismo, ha dado sentido y valor a toda vida humana y para invocar su protección sobre cada ser humano llamado a la existencia”. En efecto, se nos invita una vez más a orar por la vida de las personas más indefensas del mundo, los no nacidos. Es un terrible disparate negarles la condición de seres humanos durante las primeras semanas de su existencia y un gravísimo pecado eliminarlos. Todos estarnos llamados más que nunca a ser el pueblo de la vida con la oración y el compromiso.
+ Julián, Obispo de León |